5 cosas que ahora sé como madre

Sabéis lo mucho que me gusta escribir, y por ello a veces me apetece sin más, escribir. Sin looks, sin experiencias ni recetas. Hoy sin más escribo sobre 5 cosas que ahora sé como madre y que antes ni sabía, ni me planteaba, ni entendía. Cosas que cuando no tienes hijos no entiendes / no sientes / no piensas. Espero que os guste!

El Amor es diferente del AMOR DE MADRE

Tu te enamoras, amas a tu pareja.  Apasionadamente, sin un mañana, sólo importa estar a su lado. Corazones que flotan alrededor, mariposas en el estómago, levantar el pie cuando te besa. Te lo cuentan en las películas románticas que te encanta ver en el sofá con una manta en invierno y que te hacen buscar esas vivencias para ti. Lo sueñas porque te enseñaron a soñar con príncipes azules y que el amor es maravilloso y te sientes pleno.

Y lo consigues. Consigues a tu príncipe, os amáis, y escupís arcoiris mientras miráis al mar abrazados.

El AMOR DE MADRE es otro rollo.

Y luego eres madre. Y bueno, sí, el amor por tu pareja es maravilloso, es tu compañero de vida, tu apoyo, pero es que este no te cabe en el pecho. Te quiere explotar. Es más intenso, más incondicional, más puro que nada que hayas nunca vivido. Es pensar en cada momento juntas y lagrimear, en tener a cada momento en tu mente que tu vida va por delante de la suya en cualquier momento, circunstancia o situación. Es llorar de amor, de felicidad cada vez que le miras a la cara mientras duerme. Es querer ser mejor persona, es querer ser la mejor versión de ti misma. Es no pedir nada a cambio, y que se detenga tu tiempo con un beso. Que te digan “mami” y te abracen no lo cambiarías por el euromillones con más bote de la historia. Es apego, respeto, confianza, cariño, emoción, el amor de madre es otro rollo. Un rollo que duele de pensarlo y es maravilloso a la vez.

madre e hija

Que los médicos no siempre tienen la razón

Que son humanos, y que aprobar una carrera no te hace estar actualizado ni saberlo todo de todo. Que de lactancia saben en general poco, y que en muchos temas las mamis 2.0 estamos más informadas porque “tenemos  le dedicamos más tiempo” a leer noticias de organismos oficiales. He aprendido que aunque la pediatra me diga que alterne el ibuprofeno y paraceamol, es una práctica anticuada y la Asociación española de Pediatría la desaconseja, que aunque me digan que empiece con papillas de cereales antes de los 6 meses, deben de ser lactantes (de bibe o de teta) hasta los 6 meses. Y aunque me pongan en la hoja de alimentación “empezar con Mi Primer Danone” no es lo más recomendado para un lactante por el azúcar y otros ingredientes que lleva.

Confianza en medicos

Además he aprendido que una asesora de lactancia sin carrera ni profesión reconocida en este país sabe detectar un frenillo y que varios pediatras no.

Y también que los médicos de cabecera no saben nada de mastitis en lactancia. Ni algunas matronas. Ni ginecólogas de mi hospital de maternidad. Que la sanidad está fatal, pero que esto no es de ahora, les falta formación en muchos temas y sobretodo, actualización! A mí el concepto de médico todopoderoso se me ha caído al suelo. O se actualizan más, o las madres con internet en la mano, informadas, estamos más al día.

Que no hay dos niños iguales y no hay nada normal

Que tu cuando no tienes hijos te piensas que “a tal edad hacen esto” y a “tal edad hacen lo otro”. Y no, no es así. Cada niño tiene su ritmo. Que uno no es más listo porque hable año y otro a los dos años diga cuatro palabras. Tampoco andan a la misma edad, ni duermen igual. Porqué? Porque son diferentes, y si respetamos sus ritmos, cada uno recorrerá su camino a un ritmo diferente.

Que con niños no hay nada “normal”, palabra que me pica mucho. Los primeros meses es un continuo… “…Y eso es normal?” Para todo. Y tú ya no sabes si el niño tiene que mear amarillo, blanco, rosa, o verde fosforito, por la mañana, por la tarde o a mediodía. Que sí, que hay cosas que no son normales. Pero vamos, que cada niño es un mundo. Unos tienen más gases que otros, los de teta cagan más líquido que los de bibe, unos eructan mucho y otros poco.  Y dormir lo mismo, cuanto es normal que duerma un niño? Depende. Los hay que son unos benditos que duermen un montón de horas desde el principio y los hay que les cuesta dormirse mucho y tardarán muchos meses en dormir horas.

NO ETIQUETES NIÑOS

Parejo con esto va la manía de ETIQUETAR a los niños. Que si duerme “es domilona” que si no duerme “es inquieta”, que si da patadas “será futbolista”, que si llora “es una llorona”. Etiquetas que parecen tonterías pero que luego toda la vida escucharán “de pequeña eras una llorona” o “siempre fuiste inquieta” y te queda ahí la idea de que eras así y condiciona la persona que vas a ser. Que a lo mejor eres la más tranquila y dormilona del mundo, pero toda una vida escuchando que eras inquieta te condiciona.

Qué manía con clasificarlo todo!

Ya no digamos con etiquetas del tipo “llorona”, “pesada”, “quejica”. Los peques son ellos mismos sin más. Ni porque lloren son llorones de por vida ni merecen ser recordados como tal, ni porque se quejen son quejicas. Los bebés lloran y se quejan porque no saben hablar. Les pasan cosas que seguramente hasta ni nos demos cuenta y no merecen cargar con un etiqueta de por vida. Ni que les marquemos desde pequeños que van a ser futbolistas, o pintores, o pilotos por algo puntual que hicieron de pequeños.

Que nada justifica Dejar LLorar

Cuando no tienes hijos te crees eso tan interiorizado en la sociedad de que los niños tienen que llorar, y que hay que quitarles la costumbre de estar en brazos. También te crees que los niños deben estar en la cuna y dejarlos llorar hasta que se duermen “que tienen mucho vicio” y “que son muy listos”.

Y no, no es así. Luego ves que tu instinto te dice que eso no está bien, sientes el puñal al pecho cada vez que tu bebé llora. Te desgarra y rompe en pedazos por dentro. Porqué? Pues porque no está “bien” que un niño llore. El llanto es tan desgarrador y molesto precisamente como mecanismo de que sea atendido.

No le dejes llorar

Luego sabes que el “se acostumbra” en realidad significa “se resigna” y que aunque fuera el error más cometido de la historia por desconocimiento y que las mamis lo hicieron siempre con buena intención, pues tiene consecuencias en la personalidad de cada uno. Algunas bastantes graves.

Un bebé humano es el mamífero más dependiente que hay, y necesita crecer en un entorno de seguridad y confianza plena con sus personas de referencia. Ya aprenderá que el mundo es malo, ya aprenderá que la vida es dura, pero no en la cuna, y no por parte de las personas más importantes de su vida. Besos, mimos y abrazos. No confundir con malcriar  ni consentir, que no tiene nada que ver el amar, confianza ya atención con eso.

Que la vida es divertida

A veces los adultos pecamos de ver la vida muy gris. O de olvidarnos de las cosas divertidas de la vida. Acabamos divirtiéndonos con unas cervezas, o en una comilona… y dejamos de lado un montón de cosas divertidas de la vida. Cosas divertidas a cualquier edad que hemos dejado de hacer “porque somos adultos”. Porque tenemos una imagen que mantener, porque nos han enseñado que “eso no es serio” o que “hay una edad para cada cosa”.

Cuándo fue la última vez que hiciste caras en el espejo? Y que te reíste sin parar mientras te hacen cosquillas? Cuando fue la última vez que pisaste charcos? Que te escondiste detrás de la cortina? Hace mucho que no te manchas la cara con chocolate, nata, yogurt y le das un beso a alguien? Que patinaste, te tiraste por un tobogán o te tiraste a lo bomba a la piscina?

VIDA DIVERTIDA

La vida es divertida, pero a veces se nos olvida. Si les dejamos, los niños vuelven a recordarnos la magia, la ilusión y la diversión. Sólo hay que dejarlos ser, y tratarlos como uno más, quitarse la barrera “adulto-niño” y disfrutar. Ríe, ama, disfruta. La maternidad no es una carga, no es dejar de hacer cosas, no es amargarse por no llegar. Es disfrutar el camino con lo que más quieres en la vida. Es disfrutar como nunca, porque lo mejor se pasa pronto. Haz que sea épico. Haz que sea MEMO…. espera un momento… RABLE!

 


Irene Medin

Siempre fui gordita, siempre tuve talla grande, pero ser madre todo lo cambia y la maternidad me encaminó a la vida sana. Sigo siendo xl pero ahora intento cuidarme y comer mejor. Nada es difícil si te lo propones en serio. Me gustan los retos y me aburro de lo de siempre.

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14 Respuestas

  1. Carrapuchinha dice:

    Hola Irene, hoy especialmente me ha encantado leerte…

    Mi bebé tiene 10 meses, y en cuatro meses llega la segunda… Tengo frecuentes discusiones con mi consorte dado que al parecer lo malcrío porque me parte el corazón dejarlo llorar, y pienso “Si llora y lo único que pide es estar conmigo, será porque lo necesita…”

    Que sí, que con la barriga cada vez me costará más cogerlo en brazos, que cuando llegue su hermanita tendrán que aprender a compartirme, pero como tú dices, con cariño, confianza y apego, críamos niños sanos y felices… No quiero enseñarle a mi hijo a resignarse!

    Lo dicho, me ha encantado..Un biquiño muy grande.

  2. Irene Medin dice:

    Pues no te des por vencida! Te costará con dos, pero seguro que lo controlas aunque cueste. Poco a poco tu peque irá también aprendiendo a que papa o abuela, o quien sea que tenga cerca también merece su confianza y que mami no puede para todo pero hay más personas en las que puede confiar. Pero siempre, siempre, apoyar a los peques en su lloro, intentar entender que les pasa, decirles si es enfado, tristeza, dolor…

  3. Yesenia dice:

    Hola me encanta tu blog… como muchas espese a seguirte por lo fashion que erea siendo una gorsita presumida; aun no soy mamá pero espero algun dia ser como tu en esto de la maternidad!!! Bellas y felicidades eres una gran mujer!!

  4. Acabo de descubrir tu blog y me ha encantado leer este post. ¡Totalmente de acuerdo con todo, todo!

    Ahora mismo voy a cotillear el restooooooooo

    un besooooooo y gracias!!!

  5. Ta! dice:

    Hola!! Leo tu blog muy a menudo y sobre todo me interesa desde tu maternidad ya que oposito a educación infantil y me encanta leer sobre ello. Nunca comenté pero hoy me tocaste el corazón, sobre todo con el tema “etiquetas”, la etiqueta de llorona, poco dormilona y malcriada me acompaña desde pequeña ( y no por parte de mis padres, si no de los que nos rodean). Mi gran miedo es que si algún día soy madre mi hij@ pueda ser igual que yo…que pena pensar así verdad?? La protección que tuve por parte de mi madre y el amor lo quisieran muchos que me etiquetaron así…Gracias por “hacer normal” ( yo también odio esa palabra porque, quién definió alguna vez lo qué es normal?) lo que me lleva torturando años!! Besos

  6. virgi dice:

    Me ha encantado irene!!!!

  7. Madre completa dice:

    Hija, pues que mala suerte has tenido con el personal sanitario, que pena… Yo tengo 3 hijos y mi pediatra ha sido una de las personas que mas me han ayudado en su crianza y es cierto q no hay dos niños iguales, pero si que es verdad que hay ciertos pasos que hay que vigilar xq si el niño no los alcanza a cierta edad, puede ser xq tenga un problema y conviene verlo a tiempo, no es cuestión de comparar, pero si de vigilar… y respecto a dejar llorara al niño, pues depende de la edad que tenga, no es igual el llanto de un bebé de 3 meses, que no puede expresarse de otra forma, que el de uno de 15, que ya interactúa y te aseguro que son tan listos que utilizan el llanto para lo que quieren, sobre todo si hay mas hermanos, que no te digo que no se le haga caso (que luego las súper madres talibanes me quieren lapidar) pero aprendes perfectamente a diferenciar los llantos y darles el valor y el significado que tienen…
    Eso si, totalmente de acuerdo con el primer y el ultimo punto!
    A ser felices!

    • Irene Medin dice:

      Si que tuve muy mala suerte… pleno diría yo 😦

      Yo con 15 o con 23 no la dejo llorar sin más tampoco, la acompaño e intento entender su furia, enfado, tristeza y que aprenda a diferenciar sentimientos y canalizarlos. Si que los diferencias pero lo “típico” de dejar llorar e irte a otra habitación yo no lo hago. Llora, de rabia y de enfado y yo estoy y le digo pq no puede ser tal cosa, y cuando se calma le explico q eso era rabia y enfado pero q mamá no podía dejarle hacer tal cosa o lo q sea. No se si hago mejor o peor pero lo hago así.

  8. Cuando sea mami experimentaré lo más sabio que he escuchado a todas las mamás del mundo: “hasta que no lo experimentes, no lo sabrás” jiji. Hablar hoy en día está tan de moda…generalizar es un error. Evidentemente cada niño tiene su ritmo y no se les puede pedir nada para lo que no estén preparados. Disfrutar en familia es una maravilla, es sanear la mente y el corazón. Un post muy interesante. Abrazotes ☺

  9. Rocío dice:

    Estoy Deacuerdo en algunas cosas y en otras no. Tengo dos niños uno con 6 y otro con 1 año y como te dice la otra Mama con el ttema lloros es cierto. Llega un momento que ellos saben manipularnos, saben que llorando cedemos. Hay que enseñarles. Igual que con el tema de dormir. Cada niño es un mundo y no creo que meterle en la cama conmigo sea una solución, hay que enseñarles a dormir, pero en su cama. Otra cosa que me apetezca dormir con ellos, en eso no hay discusión. Pero es mi opinión. Pq siempre hay las talibanes de la teta y el apego que parece he por decir eestas cosas no somos buenas madres o somos el diablo. Mis hijos son completamente felices, comen duermen bien. Y les quiero que hasta me duele el Alma.

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